Sistema locomotor respiratorio:
El sistema respiratorio también cuenta con una parte musculo esquelética. La respiración pulmonar en concreto se lleva a cabo gracias a la ayuda de los músculos respiratorios. Para realizar la respiración es necesario generar un gradiente de presión respecto a la presión atmosférica, que equivale a 0 mmHg (en fisiología respiratoria – la presión parcial del O2 atmosférico es de 760mmHg y su concentración es del 21%). Una presión negativa equivale a una presión inferior a la atmosférica y una positiva a una superior a ella. Los músculos respiratorios actúan a modo de bomba creando una diferencia de presiones que permite acceder y expulsar el aire del interior de los pulmones, ya que estos por si solos no son capaces de generar presiones.
Músculos Inspiratorios:
Durante la fase de inspiración, el diafragma y los músculos respiratorios se contraen y la presión intrapulmonar desciende respecto a la atmosférica, lo que hace que el aire entre en las vías respiratorias. Los músculos participantes en la inspiración son:
- Diafragma
- Escalenos
- Trapecio
- Esternocleidomastoideo
- Músculos intercostales externos
- Músculos paraesternales
- Aletas nasales
Músculos Espiratorios:
Durante la espiración, los músculos respiratorios se relajan y la presión intrapulmonar asciende respecto a la atmosférica, por lo que el aire es expulsado de los pulmones. Los músculos participantes en la espiración son:
- Músculos de la pared abdominal (rectos y oblicuos)
- Triangular del esternón
- Músculos intercostales internos
A esto se le añade que la presión intrapleural es inferior a la atmosférica, por lo que nunca se puede equilibrar con la presión atmosférica ya que la cavidad pleural está cerrada de manera hermética.